15.10.11

Meritokrazia

Uno de los grandes logros del sistema es hacernos creer que la situación que vivimos es culpa nuestra. Hemos llegado a creernos que en el capitalismo, el que más trabaja es el que más lejos llega ya que a la gente se la valora desde la productividad. De este modo, si no tenemos una mejor situación es porque no trabajamos lo suficiente, o porque no estudiamos lo suficiente en su día, porque fuimos tontos creyendo que podíamos pagar un piso o porque no somos rentables. Creemos vivir en una meritocracia en la que cada uno tiene lo que se merece, despreciando a los que no tienen tanto como nosotros y envidiando a los que tienen más. Pero lo cierto es que se trata sólo de un engaño, un placebo para que no nos centremos en los verdaderos problemas estructurales de esta sociedad y los responsables se vayan, una vez más, de rositas.