6.8.09

El Noveno Arte


Resulta frustrante como los comics, a día de hoy, no son considerados en nuestro país como merecen bajo la premisa de que “son para críos”, cuando realmente se trata de un medio donde te puedes encontrar la fusión de arte literario y gráfico conviviendo en perfecta armonía.
El problema viene de la equivocada visión de los mismos que tiene la mayoría, completamente basada en la nostalgia, y se piensa en ellos como en esas historietas con dibujitos que leíamos de pequeños. Los tebeos están guardados en el lugar de la memoria donde tenemos a los playmovil, los cuentos de Teo, Barrio Sésamo, Karate Kid y el resto de felices recuerdos de la niñez. Esto hace difícil que alguien se plantee que pueden resultar tan complejos y apasionantes como una película o un libro, o que lo pueda considerar un arte maduro. Prejuicios que llevan a que si alguien descubre que tú, un adulto hecho y derecho, lees comics, te mire como si fueras disfrazado del Capitán Kirk o pasaras la noche haciendo cola para ver la última de Harry Potter.

Como toda opinión basada en la ignorancia, es difícil de cambiar debido al escaso apoyo mediático y cultural que recibe este arte. No ayuda, desde luego, que desde la prensa o medios en general las únicas referencias al mundo del tebeo sean a Mortadelo o a Tintín y que cuando alguien del mundo de la cultura nos eche un capote, sea para decir que leen al ya mencionado asexuado Belga (a este ya le daré caña a su debido momento) o, si me fuerzas, a Hugo Pratt como colmo de la intelectualidad. El comic es un gran desconocido para una gran mayoría de la población que, por desgracia, no saben lo que se están perdiendo.

Para empezar es el único arte capaz de contener en un mismo plano tiempo y espacio, mostrando a través de las viñetas la evolución de los mismos. Se trata además, de un medio que si bien nació aproximadamente a la vez que el cine, su carencia de limitaciones hizo que evolucionara mucho más rápido que este por lo que resulto pionero en recursos visuales y narrativos. De este modo, los traveling, primeros planos, picados y contrapicados o planos secuencia alcanzaron su madurez antes en los tebeos que en el séptimo arte y no resulta extraño que aun a día de hoy se utilicen los primeros en la realización de películas (los archiconocidos story-boards).

Pero no sólo sus recursos visuales y narrativos hacen de estos aptos y, añadiría que recomendables, para adultos de todas las edades sino que además pueden tener complejas tramas, personajes llenos de matices, dilemas morales o dobles lecturas que se le escaparían y aburrirían a los niños que se supone deberían estar dirigidos. Maus (único en ganar un premio pulitzer), V de Vendetta, Watchmen (el Quijote de los comics), From Hell, Paracuellos etc. Son tebeos que harían sonrojar a muchos cineastas o escritores con sus historias, tramas o personajes e incluso a algunos actores o directores artísticos con la expresividad de sus imágenes.

Si aun y todo seguís pensando que se trata de algo de lo que disfrutar en la infancia, os bastará con echar un ojo a la obra de Ralf König (si te detienes un segundo a leer sus obras te darás cuenta de que te suenan del cine) o Milo Manara (ver dibujo adjunto), para cambiar de opinión en el acto y comprobar que no son precisamente lo que las madres bienpensantes le regalarían a su hijo.

Así que querido seguidor, no tengas miedo en acercarte a la tienda especializada más cercana y buscar cualquiera de las obras mencionadas a lo largo de este capítulo, poco a poco descubrirás la grandeza de un medio al que algún día se le hará justicia.

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